Me encomiendo a Ganesh
Voy sin prisas; nadie me espera ; prefiero la calma ,que me ofrece la posibilidad de ver las cosas en su justo lugar y momento. Sólo el recuerdo del sabor del "chai" me crea cierta premura. Pero la salida de un aeropuerto no es el mejor lugar de India para disfrutar de esta sensación, así que ,me dirijo a la parada de autobuses que hay en frente y espero a que llegue el número 35. Después de media hora llega el autobús;me tiene que llevar hasta la estación de autobuses de Mahim, según mi información, una de las más cercanas a la entrada de Dharavi. A estas horas de la mañana el autobús todavía no lleva mucha gente; trabajadores de primera hora; estudiantes , a los cuales les debe de quedar a bastante distancia el colegio ; funcionarios de la administración o de alguna "empresa", palabra casi mágica para el indio de clase media, tan reconocibles por su forma de vestir y su porte ; y aquellos, que sin determinar, me parecen de lo más interesante, pues no me dan pistas del destino de su matinal viaje.
Eliminación de la inclinación natural a los objetos de los sentidos, eliminación del egoísmo, eliminación de la entrega a las cosas externas, a la familia y al hogar, la lúcida visión de la inestabilidad de la vida del hombre con su dolorosa sujeción al nacimiento, a la muerte, a la enfermedad y a la vejez; la ecuanimidad en los acontecimientos agradables o desagradables, un espíritu dirigido a la soledad y apartado del tumulto de las masas y las reuniones humanas; una visión filosófica del sentido y origen de la existencia, un profundo conocimiento y una luz espiritual, el yoga de una devoción constante, el amor al Hombre , la ininterrumpida adoración a la Creación. Esto es lo único que puede llamarse sabiduría,todo lo demás es ignorancia.
Bhagavad-Gita /Capítulo XIII. 9-12 ( Cambios personales, en negrita )
Después de unos 45 minutos y otras tantas paradas de autobús ,el conductor me indica que la próxima es Mahim. Me bajo y trato de orientarme ; enfilo una calle dirección oeste, sé que la estación de tren de Mahim ,que da entrada a Dharavi desde aquí ,no debe de estar muy lejos. A los pocos minutos encuentro mi sitio; me siento, pido mi primer "chai", y lo saboreo lentamente pensando en todo lo que me ofrecerá mi primer día en Dharavi.

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